9:30 |
Tailandia ha sido el destino que buscábamos para pasar unas vacaciones de reláx después de la India. Se conoce como el país de los mochileros por excelencia pero no lo hemos visto así. Es verdad que nos falta por visitar el norte del país, lo haremos de vuelta de Myanmar, sin embargo la ruta que hemos hecho por el sur y las islas nos ha enseñado una tailandia diseñada y preparada para turistas que vienen a pasar sus 15 días de vacaciones. No nos ha resultado nada barato (si lo comparamos con India) y hemos sobrepasado el presupuesto que teníamos previsto. Si buscas puedes encontrar alojamiento económico aunque muy pero que muy básico, pero comer, por ejemplo en las islas donde las provisiones llegan cada dia de la península y viajar no resulta ´tirado de precio´ como algunos dicen. Todo aquí está tan preparado para el turista que es hasta más caro viajar en transporte público en lugar de los micros bus con a/c que ponen los hoteles y guest house. Y así te ves, con 8 blanquitos más, montados en microbus de punto A a punto B sin relacionarte con nadie excepto los otros 8 blanquitos. Llegas al destino y hay otro microbus esperando llevarte al muelle, te montas en el barco y al otro lado te están esperando para llevarte a otro sitio. Todo organizadísimo, excesivamente organizado y facilísimo, sin ese toque aventurero, de... ¿y áhora qué?, ¿a dónde vamos?
Hemos visto islas super desarolladas, islas sin carreteras o construcciones, playas preciosas, algunas como las de Tarutao paradisíacas, con y sin turistas, pero en todos los casos, lo que hemos visto ha sido demasiado orientado al turista para nuestro gusto.
Ayer, camino a la frontera con Malasia, viajamos en tren. Pudimos observar y hablar con tailandes haciendo su día a día. Un se puso a hablar un buen rato con David. Se auto impuso la tarea de señalar y nombrar todos los arboles, plantas y frutas que se veian desde la ventanilla del tren, además de preguntar si en España teníamos cabras y elefantes, platanos, papayas o sandias. David, como siempre encantado de hablar con él, aunque you creo que el tipo estaba un poco colgado.
Tenemos muchas ganas de volver al viaje aventurero y emocionante de mochila a espalda, trenes, autobuses locales y concersaciones, ya estamos listos para viajar a Birmania, Camboya y Laos despues del descanso en el paraiso tailandes y malayo.
9:07 |
Koh Lipe, en el parque natural marino de Koh Tarutao es una de esas pequeñas islas alucinantes de Tailandia, de las poquísimas que quedan sin desarrollar, bueno casi, este año sa ha construido el primer resort cinco estrellas de la isla.
Los que conocen Lipe desda hace mas de cinco años, como Jorge, un mexicano que trabaja enseñando los fondos del parque a buzos, nos comentan que este es el último año del paraiso pues previstos están para el que viene otros tres cinco estrellas mas... con ellos malvenidos el asfalto, los cajeros y los supermercados que a día de hoy todavía no han llegado.
En nuestro camino hacia la isla compartimos minibus con Laura, Susana, Ester y Marc, y mas tarde se unieron al grupo las tres argentinas Ana, Teresa y Flo. Formamos un grupo muy "salao" y divertido con el que pasamos unos días fantásticos de buceo y exquisito pescado, que gracias a nuestro negociador Marc, conseguimos a precios formidables.
Las aguas cristalinas de las playas de arena fina y blanco nuclear de Lipe, y los conciertos de ska y reggae nocturnos en el chiringuito de la playa de sunset pusieron la guinda al pastel.
Ponemos punto y a parte a Tailandia y nos dirijimos hacia Malasia para explorar su jungla y conocer los pueblos de pescadores de la costa este del pais antes de bucear en las Pherentian, que según nos dicen aun habiendo conocido Koh Lipe nos dejaran entusiasmados.

Koh Lipe
Koh Lipe
Sin palabras

A comer!
10:06 |
Cojimos nuestro equipaje, la mochila tecnológica y la que nos regalaron Edu y Ana para poner rumbo al parque marino de Koh Tarutao. Juanfran, guia con patas de Tailandia, me comentó que podria ser de los mejores lugares del pais de la sonrisa y creo que estaba en lo cierto.
Nos levantamos a las 5:00 de la mañana para cojer el speedboat que salía desde el "pier" de Koh Phayam. La moto que alquilamos nos llevaba entre los baches del camino con su cesta cargada y Dan luchaba para no perder su mochila mientras, yo conduciendo sujetaba entre mis rodillas la mía.
Esta vez el autobus iba vacío de turistas extranjeros, el olor a noodles soup lo confirmaba. Aunque no entendemos muy bién el porqué pues nos dirijíamos a uno de los destinos de luna de miel mas populares del mundo para pasar un par de dias antes de continuar el viaje a Koh Tarutao. Llevábamos 6 horas de viaje y por fin llegamos a Krabi. Al día siguiente Owen, como se hacia llamar el capitan del Longtail, seguidor del Chelsea y apostador nato, nos esperaba para acercarnos hasta Ray Lei. Una playa embarrizada, de color marrón y atestada de resorts nos desilusionaba a medida que nos acercábamos hasta ella. "¿Esto es Ray Lei Beach? ¿Como es posible que este lugar sea destino de lujo?" nos preguntabamos antes de desembarcar.
-¿Como llegamos hasta Ao Tonsai?- preguntamos a nuestro capitán.
-Podeis cruzar caminando ahora que la marea está baja y así ahorraros 40 baths por persona que os cobran por cruzaros hasta la playa, que está a menos de 50 metros.
Podríamos haber cojido el taxiboat pero idiotas de nosotros se nos ocurrió cruzar andando por ahorrarnos un par de euros. Piedras afiladas, olas golpeando las rocas, nuestro cansancio y las mochilas a nuestra espalda nos hicieron arrepentirnos por unos momentos de nuestra elección de parar en la playa de los resorts únicamente porque teníamos que verla. Sin embargo, Ao Tonsai nos guardaba la sorpresa de los viajes, la meca de los escaladores nos mostraba su cara amable, gente simpática, rastafaris y mochileros nos daban la bienvenida a un lugar resguardado de los resorts de cinco estrellas, refugiado por la jungla y las enormes paredes de roca caliza que hacen de Ao Tonsai un lugar interesante.
Nuestra estancia en la zona nos dió mucho juego; en busca de la laguna interior escalando por paredes verticales y atravesando la espesa jungla y el ambiente fenomenal en el que descansamos antes de reiniciar nuestra aventura hasta la isla de Koh Lipe, lugar donde nos encontramos y en el que podríamos quedarnos para siempre de no ser porque pensamos que el mundo es inmenso y merece la pena conocer cualquier rincón que nos ofrece.

Ray Lai desde la montanha camino de la laguna

Playa de Ton Sai

Dan en Ray Lai West Beach

David en Ray Lai
Escaladores en Ao Ton Sai

Esperando el turno

Laguna interior de agua salada

En busca de la laguna
12:49 |
"Koh Phayam es liiiinda" nos aconsejó Mateo, el italo-argentino que conocimos en Koh Tao.
Y aquí estamos, perdidos en una isla semivirgen del mar de Andaman de Tailandia. La verdad es que pensabamos que por estos lares ya no se podían encontrar lugares como este, sin carreteras, sin electricidad y cuyas únicas construcciones son cabañas de madera.
Creemos que lo que atrae a turistas de todo el mundo a este país son las playas postaleras de cocotero y arena blanca por su origen coralino del sur del pais. La isla menos popular de la región de Rangon no es de esas... es casi salvaje, de arena dorada y sin cocoteros adornando la playa pero sin duda mucho más autentica. El bosque tropical de casuarinas y el olor dulce a fruta recien caida de los muchos y diversos frutales predominan en la isla. Es posible que el Tsunami de hace seis años eche atrás a muchos de los turistas que antaño llegaban a Koh Phayam, comentan que desde entonces se han puesto de moda las islas del otro lado de la península, refugiadas de los maremotos de la costa oeste. Se ven incluso señales de evacuación en caso de terremoto.
En nuestro afán por explorar la isla alquilamos una moto, la más barata de 125 cc y de marchas que por fin y gracias a las magnificas lecciones de un servidor ha conseguido aprender a conducir Dan (ver video). Con ella hemos descubierto lugares alucinantes como una playa que encontramos al suroeste de la isla, una playa que cuando baja la marea la une a otro islote en frente de ella... en la que estábamos completamente solos, y en la que se nos despertaban nuestros instintos mas animales. O Bufalo bay, donde únicamente se pueden encontrar algunas cabañas y bares de madera para alojar a los pocos turistas que hasta aquí llegan.
Fijamos nuestro rumbo hacia el parque marino de Koh Tarutao en la frontera con Malasia tras un breve paso por Krabi parada necesaria para echar un vistazo a las playas de Rai Lei y Ao Ton sai, famosas por ser destinos de luna de miel, os dejamos con un par de videos y fotillos de la isla de Koh Phayam.
Video (Dan en la moto)
Video de nuestra playa

La cabanha donde dormimos

Islas de Birmania

Solos en la playa
11:34 |
- ¡Daviiiiiid!... ¡Daaaaaaan!... ¡Isaaaaaa!, ¡abajo! - Gritaba Txigüi asomando la cabeza por encima del oleaje y apuntando con el dedo índice hacia el fondo.
Allí estaba, pegado al coral, en el fondo del mar, a escasos 3 metros de nosotros, con su perfecto movimiento, aleteando lentamente, con las alestas laterales desplegadas y su precioso perfil afilado. Era de al menos metro y medio y su presencia nos hizo estremecer... un tiburón. No habia ni uno ni dos, había decenas y en ocasiones se veían grupos de 5 o seis juntos, no en vano nos encontrabamos esnorqueleando en "Shark bay". El pulso se nos aceleró de emoción. No sabría decir si sentimos miedo o qué, no hay que olvidar que somos de la generación que creció con la saga de Steven Spielberg "Tiburón" que tanto daño ha hecho a un animal tan precioso.
- Los vais a ver en el centro de la bahía, nadando unos cinco minutos desde las rocas del "heaven". Se ven mejor entre las tres y media y las cinco de la tarde - aseguró Rubén, y estaba en lo cierto.
Los tiburones son carroñeros, atacan a peces heridos o muertos y mas que acercarse, se ocultan del ser humano, en cuanto te acercas se alejan de tí. Eso sí no hay que ser idiota y perderles el respeto, pues está claro que nunca se sabe cual va a ser su reacción al verte ya que su comportamiento es impredecible.
Fué un verdadero placer, una grandiosa experiencia poder observar a estos animales en su habitat natural, lejos de los acuarios y piscinas artificiales de Europa.
PD. Claudio helmano, no hay que asustaaalse mah de los tiburones de Recife.